23 jun. 2015

Cárcel, palo y multa

Todas las opiniones son válidas siempre que no se utilice la violencia pero opina como yo y nos evitamos problemas. Podemos tener diferentes formas de concebir la organización de Estado porque todo cabe en democracia, ahora que sepas que la Constitución la interpreto yo como a mí y a mi Tribunal Constitucional nos apetece, que como tal es inamovible y de obligado cumplimiento, en virtud de lo cual vacío de contenido el Estatuto aprobado en referéndum legal por el pueblo catalán. El ordenamiento vigente te permite no ir a misa, que no seas creyente, incluso que no tengas un retrato de María Santísima en el comedor de casa, pero la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero y la religión católica, que es la única cierta, va indivisiblemente unida al nombre de España, la tradición y nuestro ser. Y no es que yo quiera imponer nada, hay libertad de prensa, siempre podrás formar tu opinión cambiando de canal, de la tres, a la cinco, a la uno, la sexta o la TDT, de El País, que al final ha entrado en vereda –teníamos infiltrados muy poderosos desde el principio-, al muy democrático ABC, La Razón, La Vanguardia, El Correo o El Mundo. Ningún país tiene tantas posibilidades de elección, tanta diversidad a la hora de formar opinión, de informar a los ciudadanos o de ofrecer una crítica creíble.

Desde luego, los principios que informaron la democracia partieron principalmente de la Revolución Francesa, Libertad, Igualdad, Fraternidad, y te puedes acoger a ellos, cantar la Marsellesa no está prohibido, al menos de momento, pero la Ley Natural, hija de la Divina Norma, nos ha llevado a la modernidad y de los tres principios fundacionales de aquel movimiento sedicioso nosotros preferimos el cuarto, Propiedad, que también estaba en el ideario de aquellos burgueses franceses. Propiedad sí, porque la propiedad demuestra la valía de las personas, la valía de una persona es tanto mayor cuanto mayores son sus propiedades y mayor su capacidad para seguir acreciéndolas. Ahí está el verdadero valor de la democracia y ahí entramos nosotros, la propiedad es sagrada y por tanto hemos de poner los medios legales para que aquellos que valen tengan cada vez más porque sólo ellos saben aquilatarla, administrarla y disfrutarla. Quien nunca ha sido propietario o lo es sólo de una vivienda, no sabe el sacrificio que supone ser dueño de cientos de inmuebles y miles de hectáreas, para eso hay que nacer, de ahí que prestemos todo nuestro apoyo democrático a esos grandes emprendedores que todo lo dan por España, de ahí que hagamos lo posible para que sus cargas fiscales sean las adecuadas a su aportación al bien común. Derecho a la Educación, por supuesto, todos los niños deben acudir al colegio para ser formados de acuerdo con nuestra sacrosanta tradición para ser hombres provechosos el día de mañana, quién quiera enseñanza pública, laica y de calidad, que se la pague, no ponemos ninguna traba a esas apetencias desmesuradas, allá cada cual con su conciencia, pero si las enseñanzas perniciosas de la educación racionalista, librepensadora y laica perjudican el normal desarrollo del escolar, podremos intervenir de dos maneras, una, mediante la vía policial; otra, mediante el método del suspenso reiterado que conduce a la exclusión tan querida por ustedes, pues no es otra cosa la que buscan cuando hablan una y otra vez de enseñanza igualitaria. En cualquier caso, la democracia nos ha dado legitimidad para traspasar los dineros destinados a la Enseñanza Pública a la confesional.

¿Qué decirles de la Memoria Histórica? Bueno, en principio toda memoria es histórica porque la memoria siempre se refiere al pasado y éste normalmente es histórico, sobre todo si hablamos de 1939, cuando quedó cautivo y desarmado el ejército rojo. Pero ya sé, ustedes se refieren a esa ley guerracivilista e incitadora al odio que ideó Zapatero y otros masones para reabrir heridas. Y eso no, eso sí que no, los muertos están bien dónde están, unos en mausoleos, otros en panteones más humildes, otros en nichos, y a otros les ha tocado reposar eternamente en una cuneta o a la sombra de la tapia de un cementerio. ¿No querrán que los exhumemos ahora y les demos tierra sagrada siendo ateos como eran? Además, muchos familiares de los rojos se han interesado por ello sólo cuando han visto que había dinero fresco, que podían pillar cacho y tajada, y de eso nada monada; la tajada es para quien la trabaja y nosotros llevamos mucho tiempo en el sector como para que venga ahora alguien a pedir Justicia. Franco nos salvó del comunismo y de la masonería, hizo pantanos y escribió el guión de Raza. Era un español de verdad y un intelectual que escribió poemas a la Virgen del Pilar que no quería ser francesa. En todo momento, léalo usted aquí, en esta moneda: “Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios”, el generalísimo fue guiado por la Providencia en su acción de gobierno, no hay espada más limpia en toda la Cristiandad, ¿vamos nosotros, patriotas de camisa vieja, herederos de aquél régimen glorioso, a condenar a ese santo, a ese varón inimitable, a ese militar único en sede parlamentaria? ¿Vamos a honrar a quienes murieron por oponerse a su voluntad que es tanto como oponerse a la del mismísimo Creador? Por supuesto que no. Somos franquistas porque en el creemos y a él nos debemos, pero también somos demócratas porque el pueblo nos ha votado sabiendo lo que íbamos a hacer, y lo estamos haciendo, mucho más allá de lo que cualquiera hubiese pensado.En breve entrará en vigor la Ley de Seguridad Ciudadana, una ley que será imitada por toda la Civilización Occidental de raigambre cristiana y que permitirá resolver cualquier altercado sin necesidad de jueces ni aunque sean de los nuestros, que son mayoría. Si alguien mira mal a un policía, multa, palo y cárcel; si alguien habla mal de la monarquía y pone en duda que es la única opción democrática, palo, multa y cárcel; si alguien opina, actúa, mira, habla, tuitea o suspira al margen de los Principios Generales del Movimiento, cárcel, palo y multa. La Constitución, está claro, nos protege a todos, pero para que eso sea efectivo es necesario estar dentro de ella y somos nosotros quienes decidimos quién está fuera. Además, para que no haya dudas, vamos a reformar la ley electoral para darle un sesgo todavía más democrático. Me explico: si un partido equis, por ejemplo el nuestro, saca el diez por ciento de los votos y es el más votado, automáticamente le será asignada la mitad más uno de los concejales o diputados, de manera que pueda gobernar tranquilamente sin tener que negociar ni pactar con nadie. No se trata de favorecer a este o aquel partido, sino de facilitar la gobernabilidad por lo que pudiera pasar, en aras al progreso del país. Pero si fuera menester y esta reforma no fuese suficiente, por amor, llegaríamos a aliviar la responsabilidad de la ciudadanía limitando el derecho a voto a aquellas personas que tienen experiencia de gobierno y saben de qué va esto. Por España, nada es suficiente.

Por otra parte, ustedes se han entregado al libertinaje, la simonía y la liviandad, votan a fuerzas políticas extremistas que obedecen a Venezuela, Irán, Cuba o Corea del N., países elegidos por el Maligno para sembrar la cizaña entre la comunidad internacional, se oponen a lanzamientos y desahucios de forma activa, denuncian una y otra vez la situación de pobreza en que viven millones de niños y adultos y lo injusto de nuestro sistema fiscal para remediar eso que ustedes llaman desigualdad, pero olvidan que los seres humanos nacemos desiguales desde el mismo momento de la fecundación, es más, diría yo, desde la primera paja, y con sus propuestas subversivas provocan la ira del Todopoderoso en forma de prima de riesgo, desinversiones y ausencia de lluvia en el Sureste y Levante hispano-patrio. En su cortedad de miras, no son capaces de comprender lo que le pasó al pueblo egipcio cuando aquello de las siete plagas y las concomitancias de aquella situación con la que aquí comienza a acaecer. Ni la langosta, ni el agua teñida de sangre, ni Santiago Matamoros con su brioso corcel y su espada flamígera y justiciera, aquí va a venir la Troika para quedarse a vivir. Que no van a la cárcel los ladrones de guante blanco que han desvalijado las arcas, que tampoco van quienes privatizan y externalizan para beneficiar a sus amigos, ni quienes prevarican, ni los defraudadores fiscales, ni los despilfarradores. Texto: P. L. Angosto. Ver: Nacional Catolicismo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.